Las características de un líder total y por qué escasean los líderes procedentes de la #PRL

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Mi último artículo en Prevención Integral -el portal del Centro Específico de Investigación para la Mejora e Innovación en las Empresas (CERpiE) de la Universitat Politècnica de Catalunya- lleva por título “El director de #PRL: líder de líderes(Mairal, 2015).

El artículo está inspirado en una interesante jornada organizada por el CERpIE-Universitat Politècnica de Catalunya titulada «Habilidades, comportamientos y motivaciones necesarias del director de PRL, para aplicar las medidas de PRL con eficiencia(“Jornada Precongresual ORP,” 2015), que se celebró el pasado 25 de marzo en Barcelona y emitida también en directo por Internet en el campus virtual de la universidad (UPCplus.com).

Cuando oímos la palabra liderazgo, a menudo pensamos en todas esas cualidades que pocas personas tienen, respecto al equipo de personas a su cargo en una organización. Habilidades como empatizar, escuchar, tratar con justicia, inspirar, motivar, guiar, dar soporte, fomentar la participación de las personas que forman el equipo, etcétera.

En efecto, reunir cierto grado de estas cualidades es imprescindible para cualquier persona con responsabilidades dentro de una organización. Sin embargo, estas son sólo una parte de las habilidades de liderazgo que se necesitan cuando se habla de un alto responsable o directivo de una organización.

En el caso de altos responsables, al liderazgo orientado a la gestión de equipos y colaboradores, hay que añadir un liderazgo respecto al resto de personas responsables y directivos en otras áreas funcionales dentro de la organización. En este contexto, estamos hablando de un líder total, un líder de líderes.

Reunir las habilidades para desarrollar esta doble faceta es la piedra filosofal del concepto integral de liderazgo y, como esta legendaria sustancia, muy complicado de conseguir. Por eso, muy pocos la tienen.

Para lograrlo, es necesario combinar dos elementos de los que ya he hablado alguna vez: responsabilidad y autoridad (Mairal, 2012)

Por un lado, la responsabilidad engloba todas las funciones, objetivos y metas que son asignados por la organización, difundidos públicamente a través de los medios existentes: Manuales, procedimientos, instrucciones de la organización, cartas, correos electrónicos, circulares, publicaciones, reuniones, declaraciones en foros corporativos, etcétera.

La otra parte, y más difícil de conseguir, es la autoridad en el más amplio sentido del término. Es decir, el reconocimiento socialmente otorgado por toda la organización gracias a los conocimientos, la vocación, la experiencia y la actitud no sólo en el área funcional del candidato a líder, si no en el resto de ámbitos de la empresa como el económico, el management, la estrategia empresarial,…. En una palabra, auténtica auctoritas (“Auctoritas – Wikipedia, la enciclopedia libre,” 2013) que permita ser un líder, incluso frente -en cierto modo- a la alta dirección.

De todo esto, pero más ampliamente y mucho mejor, se habló en la jornada del CERpIE-UPC. A ella te remito, si quieres profundizar en el asunto, ya que está disponible en diferido hasta aproximadamente el 25 de abril, a través de la plataforma UPCplus.com.

¿Por qué escasean los líderes procedentes de la PRL?

Como una autocrítica al sector de los profesionales de la seguridad y salud laboral, creo que, en general, somos un colectivo que vive demasiado “aislado” del resto de funciones de las organizaciones. En aplicación de un encomiable celo profesional, los departamentos y servicios de prevención protegen su área funcional como si fuera “mi tesoro”. Al mismo tiempo, colocamos nuestro desempeño en una superioridad axiomática respecto a otras funciones, bajo argumentos basados en una normativa paternalista: “la seguridad es innegociable”, “la prevención es lo primero”….

Somos técnicamente solventes y cumplimos nuestra responsabilidad dentro de las organizaciones como pocos colectivos profesionales lo hacen. Esto está bien y con esto ya se pueden cumplir muchos de los objetivos de PRL establecidos por la organización.

Pero, en general, la prevención de riesgos carece de auténtica autoridad. Esa auctoritas que permite sentarte con los responsables de otras áreas de la empresa -o incluso frente a los altos directivos- y convencerles con argumentos que ellos entiendan, de por qué la prevención de riesgos es realmente buena también para el resto de áreas de la empresa: el desarrollo económico, social, medioambiental. Es decir, para la sostenibilidad de la organización.

Para mí, la prueba del algodón está en la escasez de profesionales procedentes de la PRL que han alcanzado puestos directivos o de responsabilidad con influencia real en las políticas, gobernanza y estrategias en las organizaciones (de momento, sólo conozco a dos de ellos). Sin embargo, sí conozco much@s profesionales procedentes de otras áreas funcionales que han alcanzado esas cotas de liderazgo dentro de las empresas.

Nosotros nos dedicamos a lo nuestro: «seguridad en el trabajo», «higiene industrial», «ergonomía y psicosociología aplicadas”, “planes de seguridad”,…. No sabemos de economía, ni comunicación, ni estrategia,…

Es cierto que en los últimos tiempos percibo una apertura en este sentido dentro del sector de la prevención, materializado en planteamientos concretos (empresa saludable, responsabilidad social, sostenibilidad,…) pero, de momento, son síntomas macro-preventivos que -como en el caso de los indicadores macroeconómicos- tardarán en llegar a la prevención real de la mayoría de empresas y organizaciones.

Bibliography

Auctoritas – Wikipedia, la enciclopedia libre. (2013, April 13). Retrieved April 15, 2015, from http://es.wikipedia.org/wiki/Auctoritas
Mairal, D. (2012, February 2). Responsabilidad vs autoridad. Retrieved from http://www.aragonvalley.com/responsabilidad-vs-autoridad/
Mairal, D. (2015, April 15). El director de #PRL: líder de líderes. Retrieved from http://www.prevencionintegral.com/comunidad/blog/aragon-valley/2015/04/15/director-prl-lider-lideres

4 comentarios sobre “Las características de un líder total y por qué escasean los líderes procedentes de la #PRL”

  1. Fantástico David.

    Creo que es fundamental y necesaria esta autocrítica constructiva para despertar conciencias, y porqué no, para empezar a plantearse seriamente desde las instituciones, el formar a los profesionales de la PRL en estas otras habilidades tan necesarias en el día a día de esta profesión.

    Un saludo.

  2. Hola David,

    Por alusiones… No todo se reduce a querer liderar otras áreas de la organización. Puede que los prevencionistas no quieran ser directores generales. Además nadie ha dicho que ser director general es mejor que ser responsable de prevención…

    Por supuesto que es preferible convencer con argumentos comprensibles que «imponer» la solución a la empresa desde Prevención. Lo que pasa es que estamos encorsetados por una legislación muy exigente y por un modelo preventivo obsoleto que obliga a determinadas actuaciones sin margen para la innovación.

    Como dije en mi intervención en la Jornada, estoy convencida de que la seguridad no es negociable, en el sentido que no podemos poner en peligro la integridad física y psíquica de los trabajadores. Opino que se ha jugado demasiado con este argumento y Prevención ha tenido que claudicar en favor de otras prioridades, perdiendo autoridad y credibilidad. Y luego, eso sí, nos lamentamos por los accidentes…

    En fin, creo que siempre es bueno compartir opiniones diversas. Esperemos que estas ideas sirvan para abrir un debate constructivo y enriquecedor en aras de mejorar nuestra profesión.

    1. Hola Marisa,

      creo que en lo único que no estoy de acuerdo contigo es que en este post no estoy aludiendo a tu presentación en la jornada de la UPC. No se me ocurriría utilizar este medio ni esta forma de contestarte. Lo siento si de alguna forma te has sentido aludida.

      En el resto, comparto lo que dices.

      1. Hola David,

        En absoluto me he sentido aludida, pero es cierto que durante mi intervención dije la típica frase ‘la seguridad no es negociable’. Quería dejar claro, con mi comentario, lo que quería decir con la expresión.

        Muchas gracias por la buena labor que haces con tus posts que permiten estos debates tan necesarios para nuestra función.

        Un cariñoso abrazo

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