Análisis de caso: características de los directivos en las empresas

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A partir de la crónica periodística publicada en Negocios y Emprendimiento el 13 de agosto de 2013, realizar un análisis de las características que debe poseer el directivo de una empresa.

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Artículo: “10 Cualidades de un gerente exitoso” (aquí enlace)

Dirigir con éxito una empresa en estos tiempos exige mucho más que un curriculum lleno de titulos y de experiencia laboral. El mundo actual requiere de gerentes innovadores, apasionados, flexibles y visionarios.

Ya sea como gerente de tu propia empresa o de la empresa de alguien más, es importante que poseas o desarrolles una serie de cualidades imprescindibles para el entorno empresarial actual. ¿Cuáles son esas cualidades? […]

1. Adaptabilidad

Los gerentes exitosos son flexibles y de una mentalidad abierta. Siempre dispuestos al cambio y atentos a aprovechar las oportunidades que emanan de ellos. Son arriesgados y se adaptan fácilmente a las situaciones nuevas y desconocidas. Son como camaleones. Saben aprovechar las condiciones del entorno.

2. Conocimiento

Para ser un buen gerente no basta con solo tener actitud, también es necesario contar con ciertos conocimientos y experiencia en cuanto a gestión empresarial.

Es cierto que hay varios casos de exitosos gerentes que nunca fueron a la universidad, pero gracias a su trabajo y dedicación adquirieron empíricamente los conocimientos y aptitudes para gerenciar eficazmente.

Lo importante es siempre mantener una mentalidad de principiante sin importar lo alto que llegues en la escala jerárquica. Siempre hay algo nuevo por aprender.

3. Inteligencia emocional

Dirigir una empresa exige un gran dominio de nuestras emociones. Los gerentes deben tener calma en los momentos difíciles y serenidad ante la incertidumbre. Un buen gerente es capaz de tomar decisiones racionalmente aunque la situación esté totalmente fuera de control.

4. Inteligencia ejecutiva

La inteligencia ejecutiva es un concepto que hace referencia a la capacidad para elegir metas y modelar propósitos a través de un proceso de ideación-ejecución.

Los gerentes modernos deben estar dotados de una gran capacidad creativa, pero también deben ser personas orientadas a la acción. De eso se trata la inteligencia ejecutiva.

5. Habilidades humanas

La parte más importante de una empresa es su componente humano, y como gerentes debemos saber tratar con personas, entender sus necesidades y conocer sus motivaciones.

El gerente es como el director de una orquesta, no necesita saber tocar todos los instrumentos, pero es capaz de sacar lo mejor de cada músico y logra una perfecta armonía entre toda la orquesta para crear tonadas inigualables.

6. Habilidades de negociación

La labor gerencial exige constante interacción con socios, aliados, competidores, clientes, proveedores, etc. y es aquí donde el gerente debe ser un hábil negociador capaz de desarrollar poderosas alianzas y relaciones que favorezcan el crecimiento de la empresa.

7. Liderazgo

Más que ser un jefe, un gerente debe ser un líder en todo el sentido de la palabra. Sabe dónde está, para dónde va y se pone en marcha hacía sus objetivos. Es de los que toma la iniciativa en lugar de sentarse a esperar a que las cosas sucedan porque si. Es entusiasta y guía con su ejemplo a las personas que trabajan con él.

Es importante mencionar que la figura del administrador de empresas que se encerraba en su oficina por largas horas, ha quedado atrás. Las empresas actuales requieren de un liderazgo moderno más flexible, abierto y participativo donde los gerentes aprovechen el potencial de cada una de las personas que forman parte de la organización.

8. Capacidad para inspirar y motivar

Para gerenciar una empresa se requiere de un gran carisma que contagie a todas las personas que trabajan en ella. Cuando el líder inspira y motiva a las personas que trabajan con él, es cuando se producen grandes resultados. No hay nada más poderoso que un grupo de personas motivadas trabajando por objetivos comunes.

9. Sabe delegar

Un pésimo administrador cree que debe encargarse de todo para que las cosas salgan bien, pero la realidad es que las empresas necesitan de gerentes con una gran capacidad para delegar, y para esto es necesario que el gerente comprenda la importancia de contratar personas más habilidosas e inteligentes que él.

10. Es visionario, innovador y apasionado

Los gerentes exitosos tienen una visión gigantesca. Siempre ven más allá de lo que otros ven. Nunca se conforman, siempre están retándose a si mismos para llevar la empresas a nuevos niveles. Son apasionados y les gusta innovar. No temen a descubrir nuevos caminos y nuevas formas para hacer las cosas. Aman su trabajo y lo realizan con cuerpo y alma. Viven intensamente cada día y ponen todo su empeño en cada cosa que hacen.

Análisis de caso: características de los directivos en las empresas

Facilitador, gestor de justicia, responsabilidades y autoridades

Facilitador de recursos. Además de las “habilidades humanas” a las que se refiere el artículo, un gerente debe saber identificar y poner a disposición de los trabajadores todos los recursos necesarios para que el desempeño de su trabajo pueda ser completo. Estos recursos incluyen los medios materiales, humanos y organizativos. La facilitación de los medios es una demostración de confianza inequívoca, la prueba del “9” que evidencia la implicación de la dirección de la empresa con sus colaboradores.

Gestor de responsabilidades y autoridades. Asignar responsabilidad(es) es en la práctica uno de los medios organizativos del punto anterior, y requiere un buen conocimiento del equipo de trabajo y del proceso que se le suponen a un gestor.

Sin embargo, para que un colaborador pueda aplicar su responsabilidad asignada, éste debe —al mismo tiempo— ser provisto de autoridad reconocida a por toda la organización. Asignar responsabilidades sin otorgar autoridad es como vender helados sabor a nube: suena bien, pero no saben a nada.

Justicia. Aunque vaya en el tercer lugar de esta lista y no haya sido nombrada en el artículo, una de las cualidades más importantes que debe tener un gestor es ser justo. Y este sentido de la justicia debe estar presente permanentemente en todo su desempeño como administrador.

En el caso de los tres puntos expuestos en este ejercicio: justicia para identificar y facilitar recursos, asignar responsabilidades y otorgar autoridad y, por supuesto, para saber reconocer los aciertos de los colaboradores y hacer conscientes a estos también de sus errores.

Consecuencias para la viabilidad empresarial

Todas las cualidades de los directivos nombradas en el análisis, son cada día más fundamentales para la sostenibilidad de la empresa.

Tradicionalmente, las habilidades de los gerentes iban muy enfocadas —casi de forma exclusiva— al desempeño económico de la empresa, al aspecto meramente productivo y de eficiencia en costes. La mano de obra y equipos de trabajo eran gestionados como una parte más del proceso productivo, valorándose su rendimiento directo.

Sin embargo, a partir de relativamente recientes años —que podríamos situar en la década de los 80 y principios de los 90— los aspectos social y medio ambiental de las organizaciones están adquiriendo una influencia capital en el desarrollo sostenible de las empresas. Cada día más, los consumidores y trabajadores valoran las condiciones (laborales y sociales) asociadas a los productos y servicios que compran, así como el impacto que generan dichos bienes en el planeta.

Ya no se trata simplemente de un precio adecuado o un salario digno. Hoy, no hay empresa que sobreviva sin tener en cuenta todos estos aspectos, y para ello, el papel de los directivos es crucial, adaptando sus habilidades para identificar los asuntos sociales, ambientales y económicos relevantes, y todos los actores afectados por la organización, y priorizar acciones acciones para satisfacer sus necesidades.

Entornos complejos y que cambian con el tiempo. La adaptación de las empresas —y, por lo tanto, de sus directivos— a los planteamientos emergentes no es un fin, es un camino.

El caso Volkswagen, paradigma de la importancia de las acciones directivas

Por último, para ejemplificar el impacto que pueden tener las acciones de un directivo en la trayectoria y reputación de una empresa, voy a recurrir a un detalle dentro del recientemente surgido “caso Volkswagen“.

Volkswagen publica anualmente -como es obligatorio para las empresas de su magnitud- sus informes de sostenibilidad. El último publicado es del año 2014 – antes de que se conociera públicamente el escándalo- y en él se manifiesta:

We have learned that sustainability, environmental protection and social responsibility can be powerful value drivers.

(Hemos aprendido que la sostenibilidad, la protección medioambiental y la responsabilidad social pueden ser poderosos impulsores de valores)

Prof. Dr. Martin Winterkorn, ex- CEO de Volkswagen AG, en el informe de sostenibilidad 2014 de Volkswagen, página 12

Poco tiempo más tarde de publicarse este informe de sostenibilidad, pasó lo que estamos viendo.

Obviamente, estas declaraciones no son la causa de la violación de la Clean Air Act de la Agencia de Protección Medioambiental (US-EPA) ni del impacto económico que el asunto está teniendo en la empresa, pero sí tienen una consecuencia directa en el desempeño social y ambiental de la empresa, en su reputación, en su credibilidad, en la confianza de los consumidores, inversores, trabajadores y otros agentes clave. En último término, la solvencia integral de la organización.

Unas simples líneas de un alto directivo marcan la historia de una compañía y condicionan su futuro. También la trayectoria del propio directivo, Martin Winterkorn, que dimitió de forma bastante rápida.