Amianto, nanotecnología y “un mundo sin fin”

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A partir de la curiosa circunstancia que describo en el post sobre el amianto de hace unas semanas (que por cierto ha gustado mucho, cuña publicitaria ☺) he compartido varias conversaciones que empiezan con la paradójica situación que rodea a este material desde hace tiempo.

Luego, en algún momento durante cada conversación, siempre llegamos a la misma pregunta:

Pero… ¿no se está repitiendo el caso del amianto ahora con otras sustancias, como los nanomateriales?

La conclusión a la que llegamos siempre es la misma: .

Lo que está pasando con la nanotecnología es la versión siglo XXI de lo que ha ocurrido en el pasado con otros materiales como el amianto, plomo, mercurio o sílice y de los que hablamos con mezcla de ironía e indignación mientras nos lamentamos de las consecuencias actuales por su mala utilización.

La historia siempre se repite y ya sabemos cómo termina. Lo pone en un libro que no es sobre ingeniería ni nada que se le parezca: Un mundo sin fin, de Ken Follett.

El amianto

Lo ocurrido desde hla_casa_higienicaace siglos con el amianto se resume en una anécdota: mientras un manual de ingeniería sanitaria de 1904 recomendaba el uso de filtros de amianto como buena práctica doméstica, en 1906 se diagnosticaba en Londres el primer caso de fibrosis pulmonar por asbesto a una trabajadora.

No sólo eso. El propio libro da estas instrucciones para el mantenimiento de los filtros:

“la limpieza se efectúa frotando el casquete por dentro con un cepillo […]”; 

“[…] cuando la capacidad filtrante ha disminuido mucho, se frota suavemente la superficie con papel de lija del más fino”

Todo este tratamiento del amianto -que es de por sí una mala práctica flagrante- descrito sin nombrar medida de seguridad alguna, lo cual no deja de ser un contrapunto a un libro denominado “la casa higiénica”.

No fue hasta la década de los años 1980 cuando se decidió que los productos relacionados con el amianto eran causantes de cáncer severo. A partir de los 2000 empezó a prohibirse en los países más desarrollados.

Más de un siglo después de demostrarse científicamente los fatales efectos del amianto, se sigue usando en muchos países en vías de desarrollo.

Los nanomateriales

composición_dentrificoEl dióxido de titanio (TiO2) es un compuesto químico utilizado desde hace tiempo en muchos productos comercializados: pinturas, cosméticos, plásticos, papel, comida,… yo me cepillo los dientes varias veces al día con dióxido de titanio (E-171) y tus hijos lo consumen cada vez que les das un chicle, caramelos o yogures.

Tradicionalmente el TiO2 ha sido considerado un producto de baja toxicidad, pero en los últimos años esta visión ha cambiado al punto de que la agencia internacional de investigación sobre el cáncer (IARC, siglas en inglés) ha clasificado el TiO2 en el grupo de carcinógenos 2B (posible carcinogénico para humanos).

En su versión nano, las partículas de dióxido de titanio pueden presentar una bioactividad potencialmente más peligrosa o, cuanto menos, desconocida. Esto quiere decir que las vías de exposición y lugares de acumulación de TiO2 son todas estas:

TiO2_vias_entradaAhora, aplica lo dicho sobre el dióxido de Titanio a todos los elementos de la tabla periódica. Todos tienen su versión nano que les aporta sus excepcionales propiedades y, en la misma proporción, incertidumbre sobre su seguridad en muchos casos.

El debate actual sobre la seguridad de la nanotecnología podría ser más o menos así:

He aquí un político, no se sabe si realmente escéptico o con intereses particulares o las dos cosas a la vez, que le dice a un científico… Todo los que dices sobre los riesgos de la nanotecnología son teóricos, en condicional, desconocidos, llenos de incertidumbre y pocas certezas;

El científico le contesta: Como lo era el amianto durante milenios hasta que se empezó a prohibir desde hace 15 años;

El político insiste: Ya, pero a los aspectos de seguridad y medioambiente se les dedica mucho dinero y se están teniendo en cuenta en la fase de diseño de los nanomateriales, cosa que nunca se había hecho antes;

Por supuesto, pero ¿es eso suficiente?. La realidad es que todos los días, varias veces, te estás restregando por la boca y estás alimentando a tus hijos con un posible carcinógeno, siguiendo además los consejos de un estilo de vida saludable que incluyen lavarse los dientes o consumir yogures como parte de una dieta saludable, contestó el científico. La investigación en la seguridad de los nanomateriales, sigue llegando tarde.

El caso de la nanotecnología sería el guión perfecto para la segunda parte del libro de ingeniería sanitaria de 1904. Es una repetición del caso del amianto, como éste lo es de otros a lo largo de la historia de la humanidad…

… Un mundo sin fin

[Continuará]

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