Aragon Valley Classics: La infernal construccion del puente de Brooklyn

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National_Geographic_may_1983 1El pasado fin de semana fui al mercado de libros y colecciones de la ronda Sant Antoni, en Barcelona. Es un lugar obligado a visitar si estás en la ciudad un domingo por la mañana. Encontrarás cosas únicas.

Cayeron en mis manos varios números “vintage” de la revista National Geographic, desde 1976!.

Leer este tipo de cosas te aporta una visión curiosa de cómo eran las cosas hace unas décadas y de las previsiones sobre el futuro, que es ya nuestro presente.

Además, como algunos de los temas tratados en las revistas

coinciden con el contenido de Aragon Valley, se me ha ocurrido iniciar Aragon Valley Classics: una serie de entradas en clave actual sobre grandes eventos del pasado relacionados con la temática del blog.

Empezaré con una de los iconos más importantes del mundo moderno: El puente de Brooklyn, en Nueva York. Conmemorando los 100 años (130 actualmente) de la inauguración del puente, la edición de mayo de 1983 de National Geographic (arriba), le dedicó un reportaje que incluye algunas curiosidades sobre cómo fue la seguridad laboral durante su construcción, que estuvo llena de retos y dificultades como verás.

No se salvaron ni los jefes.

Familia_Roebling
John Augustus Roebling, su hijo Washington A. y Emily, la mujer de éste.

La construcción del puente corrió a cargo de la familia Roebling: John Augustus, ingeniero, inmigrante alemán, fue quien diseñó el puente; su hijo Washington A. y Emily, la esposa de éste, se encargaron de la dirección de los trabajos y control de la ejecución. Como comprobarás, fueron unos directivos muy implicados en la construcción…

Fue un proyecto largo. Un día, durante su construcción, estaba el ingeniero John Augustus en una ronda de supervisión en el puente, cuando sufrió el atrapamiento de uno de sus pies entre el muelle y una embarcación. La amputación de varios dedos del pie no impidió la posterior infección que derivó en incapacidad y, finalmente, su muerte en 1869.

Al poco tiempo llegó su hijo Washington para liderar el proyecto junto con su esposa Emily. Al año siguiente, 1870, Washington empezó a sufrir una parálisis causada por un síndrome de descompresión (embolia, mal de la presión, enfermedad de los buzos) adquirido en un accidente ocurrido en uno de los cajones presurizados que se usaban para los trabajos subacuáticos. Durante los siguientes años, dirigió los trabajos desde su habitación, con fuertes dolores e incluso desórdenes nerviosos. No obstante, tuvo una larga vida (☩1926).

Desde luego, este no es el tipo de implicación por parte de los directivos de las empresas que persiguen las nuevas tendencias en las empresas….

Con Washington impedido y en cama, su esposa Emily, también ingeniera civil, asumió el control de los trabajos siguiendo las instrucciones de su marido, postrado en una habitación. Le tocó luchar con “escépticos expertos y deshonestos contratistas” (hay cosas que han cambiado, pero esto sigue muy vigente) en una obra de complejidad máxima. Sin embargo, Emily fue siempre por delante de la situación. De reconocido prestigio hasta su muerte a principios del siglo XX, Emily fue “una fuerte torre sobre la que apoyarse”.

Una obra máxima con riesgos extremos.

La cimentación de las dos torres del puente se ejecutó excavando cimientos bajo el lecho del río. Una gran mina bajo el nivel de las aguas que daba la “sensación del Infierno de Dante”.

Sección_torres_puente_brooklyn
Plano sección puente de Brooklyn

Riesgos_graves_puente_brooklynEspacios confinados, trabajos subacuáticos,… en condiciones extremas fueron causa de desórdenes nerviosos y embolias en muchos trabajadores además del propio Washington Roebling. La situación condujo a una huelga de 4 días que se resolvió con un plus de peligrosidad que incrementaba la paga de 2,25 a 2,75$ diarios.

En 1878, durante la colocación y tensado de cables estructurales de acero entre las dos torres (5,6 kms. de cable), un rollo con 278 cables en tensión se rompió, lanzando latigazos al aire que alcanzaron y acabaron con la vida de dos trabajadores.

Riesgos_graves_puente_brooklyn 1

Para montar los tirantes de cables de acero, se usaban unas plataformas elevadoras de trabajadores como las que aparecen en la portada de la revista (arriba). Equipadas con barandillas incluso. No hay datos de los trabajadores accidentados colgados de los cables, pero alguno hubo seguro…

Lo más sorprendente de todo es que, 130 años después de la inauguración del puente de Brooklyn aún es posible ver situaciones similares en algunos centros de trabajo.

Has visto tú últimamente alguno de estos nostálgicos de la construcción tradicional!? 😉

Para terminar, un vídeo-tributo con un clásico ochentero de Brooklyn:

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